Cuanta razón... La amistad, la amistad auténtica, no se rompe con la distancia.
Existen esas personas con las cuales por días no tenes ningún tipo de diálogo, pero sin dudarlo sabés que con ellas podés contar y viceversa. Esos si son amigos.
Ni la distancia, ni las dolencias, ni las peleas destruyen una verdadera amistad. Los "malos momentos" son los que nos hacen ver a quienes les importamos, quienes son nuestros amigos. Esos malos momentos refuerzan una amistad.
Vuelvo a pensar... ¿Quién carajo me considera amiga hoy en día?
Cuanta hipocresía que hay en la gente...
Igualmente estoy súper agradecida con la gente que me acompaña y me brinda su amistad, y que a pesar de las pocas veces que podríamos llegar a hablar en serio, o simplemente hablar, sé que ellos están.
Igualmente estoy súper agradecida con la gente que me acompaña y me brinda su amistad, y que a pesar de las pocas veces que podríamos llegar a hablar en serio, o simplemente hablar, sé que ellos están.
Gracias a mis amigos por tanto, y gracias a esas personas que me hicieron dar cuenta de una vez por todas, que los amigos se cuentan con los dedos de la mano, y que existe gente a la que es mejor ignorar.
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