domingo, 17 de enero de 2010

Yo me acuerdo de aquel momento, aproveche la confusión e hice un intento y te dejaste besar por mi, y te dejaste besar.
Cuando tu boca toque, mi corazón se paró. Estuvo a punto de irse, pero revivió.
¡Que suerte! Pude volver para tenerte otra vez entre mis brazos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Archivo del blog