miércoles, 30 de junio de 2010

Desearía que vengas a vernos para alegrarme el día con la facilidad con la que siempre lo hacés.
Como me alegran tus sonrisas... Me da pena que no hablemos casi.
"'¡Hola Aldi! ¿Cómo estás?" Esas son tus "palabras mágicas"...
Ese día me hiciste sacar la primer sonrisa del día Adrián, y me duró toda la tarde.
Te quiero primo.

martes, 29 de junio de 2010

Al ratito ya te empiezo a extrañar, me preocupa que te pueda perder.
Necesito que te acerques a mí para sentir el calor de tu cuerpo.

lunes, 28 de junio de 2010

Horrible cuando tenés ganas de llorar y las lágrimas no quieren salir. Horrible sentir ese nudo en la garganta de la impotencia de saber que no podés hacer nada porque las cosas no van a cambiar. Horrible pensar que tu palabra algunas veces no vale, y otras vale mas de lo que tendría que valer. Horrible querer golpear y no tener a que.

Mierda.

domingo, 27 de junio de 2010

El río

Y sí, parece que es así, que te has ido diciendo no sé qué cosa, que te ibas a tirar al Sena, algo por el estilo, una de esas frases de plena noche, mezcladas de sábana y boca pastosa, casi siempre en la oscuridad o con algo de mano o de pie rozando el cuerpo del que apenas escucha, porque hace tanto que apenas te escucho cuando dices cosas así, eso viene del otro lado de mis ojos cerrados, del sueño que otra vez me tira hacia abajo. Entonces está bien, qué me importa si te has ido, si te has ahogado o todavía andas por los muelles mirando el agua, y además no es cierto porque estás aquí dormida y respirando entrecortadamente, pero entonces no te has ido cuando te fuiste en algún momento de la noche antes de que yo me perdiera en el sueño, porque te habías ido diciendo alguna cosa, que te ibas a ahogar en el Sena, o sea que has tenido miedo, has renunciado y de golpe estás ahí casi tocándome, y te mueves ondulando como si algo trabajara suavemente en tu sueño, como si de verdad soñaras que has salido y que después de todo llegaste a los muelles y te tiraste al agua. Así una vez más, para dormir después con la cara empapada de un llanto estúpido, hasta las once de la mañana, la hora en que traen el diario con las noticias de los que se han ahogado de veras.
Me das risa, pobre. Tus determinaciones trágicas, esa manera de andar golpeando las puertas como una actriz de tournées de provincia, uno se pregunta si realmente crees en tus amenazas, tus chantajes repugnantes, tus inagotables escenas patéticas untadas de lágrimas y ajetivos y recuentos. Merecerías a alguien más dotado que yo para que te diera la réplica, entonces se vería alzarse a la pareja perfecta, con el hedor exquisito del hombre y la mujer que se destrozan mirándose en los ojos para asegurarse el aplazamiento más precario, para sobrevivir todavía y volver a empezar y perseguir inagotablemente su verdad de terreno baldío y fondo de cacerola. Pero ya ves, escojo el silencio, enciendo un cigarrillo y te escucho hablar, te escucho quejarte (con razón, pero qué puedo hacerle), o lo que es todavía mejor me voy quedando dormido, arrullado casi por tus imprecaciones previsibles, con los ojos entrecerrados mezclo todavía por un rato las primeras ráfagas de los sueños con tus gestos de camisón rídiculo bajo la luz de la araña que nos regalaron cuando nos casamos, y creo que al final me duermo y me llevo, te lo confieso casi con amor, la parte más aprovechable de tus movimientos y tus denuncias, el sonido restallante que te deforma los labios lívidos de cólera. Para enriquecer mis propios sueños donde jamás a nadie se le ocurre ahogarse, puedes creerme.
Pero si es así me pregunto qué estás haciendo en esta cama que habías decidido abandonar por la otra más vasta y más huyente. Ahora resulta que duermes, que de cuando en cuando mueves una pierna que va cambiando el dibujo de la sábana, pareces enojada por alguna cosa, no demasiado enojada, es como un cansancio amargo, tus labios esbozan una mueca de desprecio, dejan escapar el aire entrecortadamente, lo recogen a bocanadas breves, y creo que si no estaría tan exasperado por tus falsas amenazas admitiría que eres otra vez hermosa, como si el sueño te devolviera un poco de mi lado donde el deseo es posible y hasta reconciliación o nuevo plazo, algo menos turbio que este amanecer donde empiezan a rodar los primeros carros y los gallos abominablemente desnudan su horrenda servidumbre. No sé, ya ni siquiera tiene sentido preguntar otra vez si en algún momento te habías ido, si eras tú la que golpeó la puerta al salir en el instante mismo en que yo resbalaba al olvido, y a lo mejor es por eso que prefiero tocarte, no porque dude de que estés ahí, probablemente en ningún momento te fuiste del cuarto, quizá un golpe de viento cerró la puerta, soñé que te habías ido mientras tú, creyéndome despierto, me gritabas tu amenaza desde los pies de la cama. No es por eso que te toco, en la penumbra verde del amanecer es casi dulce pasar una mano por ese hombro que se estremece y me rechaza. La sábana te cubre a medias, mis manos empiezan a bajar por el terso dibujo de tu garganta, inclinándome respiro tu aliento que huele a noche y a jarabe, no sé cómo mis brazos te han enlazado, oigo una queja mientras arqueas la cintura negándote, pero los dos conocemos demasiado ese juego para creer en él, es preciso que me abandones la boca que jadea palabras sueltas, de nada sirve que tu cuerpo amodorrado y vencido luche por evadirse, somos a tal punto una misma cosa en ese enredo de ovillo donde la lana blanca y la lana negra luchan como arañas en un bocal. De la sábana que apenas te cubría alcanzo a entrever la ráfaga instantánea que surca el aire para perderse en la sombra y ahora estamos desnudos, el amanecer nos envuelve y reconcilia en una sola materia temblorosa, pero te obstinas en luchar, encogiéndote, lanzando los brazos por sobre mi cabeza, abriendo como en un relámpago los muslos para volver a cerrar sus tenazas monstruosas que quisieran separarme de mí mismo. Tengo que dominarte lentamente (y eso, lo sabes, lo he hecho siempre con una gracia ceremonial), sin hacerte daño voy doblando los juncos de tus brazos, me ciño a tu placer de manos crispadas, de ojos enormemente abiertos, ahora tu ritmo al fin se ahonda en movimientos lentos de muaré, de profundas burbujas ascendiendo hasta mi cara, vagamente acaricio tu pelo derramado en la almohada, en la penumbra verde miro con sorpresa mi mano que chorrea, y antes de resbalar a tu lado sé que acaban de sacarte del agua, demasiado tarde, naturalmente, y que yaces sobre las piedras del muelle rodeada de zapatos y de voces, desnuda boca arriba con tu pelo empapado y tus ojos abiertos.

Cortázar.

martes, 22 de junio de 2010

Nunca más en mi sana vida voy a ver un partido con tanta gente que lo único que hace es gritar:¡DALE! ¡PEGALE! ¡NO, QUE PELOTUDO! ¡¿A QUIÉN SE LA PASAS?!
A ver, gente... LOS ODIO
No existe alguna otra frase que sepa expresar con tanta exactitud lo que siento.
Me hicieron enervar la sangre. Quemaron todas las santas pelotas con su "DALE" de mierda. ¿Hace falta que tenga que gritar como una loca: "DEJEN DE QUEMARLAS, LA CONCHA DE SUS MADRES"? Y si, hace falta. Mucha falta, porque no podía contenerme.
Los nenitos de mierda (Yo amo los nenes, pero esta vez me superaron) gritando con sus agudas vocecitas cosas sin sentido, y el forro re contra hijo de re mil mierda de Álan...

Comentario al margen: Nunca en mi vida lo soporte y agradezco a Dios por haber escuchado mis plegarias y haberlo sacado tan solo un poco de mi vida.

... Que no para de hacer gansadas y gritar como una nena, y algo que me enoja más que nada, gritar "DALE" como un tarado.
Y bueno, pobre Giuli, le grite todo el partido, pero tampoco paraba. Pero la que lo sufrió más que nadie fue Nati, me las banco todas.

Comentario al margen: Aguante Demichelis.

Pero lo que llenó bronca, fue que a un estúpido que no se le cae una idea para aprender a lavarse el culo, se le cae para poder revolear una silla y abrirle la cabeza a una chica que sólo quería ver el partido con su curso. Son demasiado brutos, sin mente y peor aún, cagones, porque son vivos por hacerse los "yo voy a la cancha, me hago el turrón" pero para admitir que fueron ellos, se les frunce el oper.
En fin, nunca más veo un santo partido en el colegio. Me quedo en casita mirándolo desde la cama, sin molestia alguna, ni dales, ni pelotudos que griten como desaforados por nada, ni gente inconsciente.
Me descargue. Que alivio...
¿Todo va a ser tan difícil siempre? Siempre lo mismo. No creo que sea tan costoso entenderme.
¿Cada vez pierde todo más valor? Cambiaría tantas cosas... Muchísimas.
Todo lo que dije. Siempre se dicen cosas que mejor guardarlas adentro, porque lo importante es que la sepas vos, no el otro, porque puede salirte el tiro por la culata.
Necesito llorar y que alguien me abrace. Lo peor es que siempre lloro sola y después las lágrimas no me salen.
Un día alejada del mundo, sin ningún compromiso, para pensar todo. Tengo muchas dudas y las quiero aclarar. Necesito esa balanza a la que todos recurren cuando tienen dudas, y sumar lo bueno y lo malo de todo este camino. Lo más triste es que sinceramente, no sé que pueda pesar más.
Dicen darle mayor importancia a las cosas cuando eso no se demuestra. Piden y piden pero no reconocen nunca nada. Creen valorar algo que de a poco van perdiendo cada día un poco más y si pasa eso ¿No querrá decir que no lo están valorando tanto como creen?
La verdad es que ya no sé nada. Nunca supe nada y tampoco lo voy saber.
Todavía soy muy pendeja, no aprendí y no creo poder hacerlo. No soy capaz de muchas cosas.
Ni siquiera sé si esto le interesa, por lo menos, a una persona.
No son la cosas que quiero estas, están lejos de lo que quiero. Nunca nada fue como yo quise, y sé que hay cosas peores, pero soy egoísta y digo que nunca nada fue como quise yo.
¿Nada me va a salir bien? ¿Soy tan inútil? Al pedo hago una pregunta, si sé cual es la respuesta. Si, soy tan inútil y más de lo que creo porque ni lo poco que hago se me reconoce, porque tendría que hacer más.
Si, soy inútil, pelotuda, hueca, histérica, pendeja, hija de puta, zorra, y todo lo quieran decirme. Pero estoy muy segura que algún día llegue alguien que me acepte así, como soy. Alguien que no sirve.

domingo, 20 de junio de 2010

Vivir y morir en tus pasos porque yo sola ya no se por donde caminar.
No quiero esto para ninguno.

viernes, 18 de junio de 2010

Dame paciencia.

miércoles, 16 de junio de 2010

Lo que me gusta de él.
  • Sus ojos, me encantan;
  • Su sonrisa;
  • Su mirar (Externo a lo que sean sus ojos). Siempre me mira con esa carita de tierno que lo amo;
  • Su pelo;
  • Sus brazos, que me cuidan siempre;
  • Sus cachetes, mordibles y para dar besitos -ñam-;
  • Su boca, principalmente. Siempre le digo, nunca me sentí tan cómoda;
  • Sus manos y las caricias que hacen. Perfectas;
  • La forma en que siempre logra sacarme una sonrisa sin importar lo que me este pasando;
  • Que nunca, pero nunca me va a dejar sola en nada, pase lo que pase;
  • Que siempre me dice lo mucho que me ama y que soy todo para él;
  • Su paciencia. Es difícil tenerme paciencia a mi;
  • Como me agarra la mano en los momentos importantes, como en los que siento miedo. Hace que sienta que no me puede hacer nada mal;
  • Que no le importa si estoy recién amanecida, toda despeinada, con pijama. El piensa que estoy linda igual;
  • Que me hace sentir el centro de todo su mundo;
  • Siempre quiere que yo esté bien y que sea feliz;
  • Que me hace morir de risa, me divierte muchísimo;
  • Que me hace enojar y poner celosa (En un pequeño porcentaje es lindo);
  • Que me da los mejores besos y abrazos que nadie puede darme. Siempre en el momento adecuado;
Amo todo de vos, todo (Aunque faltan cosas que poner) Te amo a vos y muchísimo.



(Si, soy una novia cholula y sumamente orgullosa de la
persona que tiene al lado, porque para mí, él es perfecto)
Te Amo Aldana, más que a mi vida, no me faltes nunca.

martes, 15 de junio de 2010

Ciegamente confío en su mano. 
Y mi sol ahora empieza a salir...  
Que me atrevo a voltear los gusanos, que no dejan crecer mi jardín.  
Y la vida se acuesta a mi lado, y con ella me empiezo a reír.  
Y ahora sueño que voy caminando por todas las cosas que faltan vivir, y sentir.  
Yo y mi jardín. 

lunes, 14 de junio de 2010

¿Por qué diré que me escondo, si nadie me quiere ver?
¿Será que no me preciso y de paso me aviso, para ya no correr?
Me fui pateando las piedras, con ganas de molestar...
y no encontré ni un segundo, para explicarle al mundo
que lo quiero matar...

jueves, 10 de junio de 2010

Creo seriamente que necesito un psicólogo de verdad. ¿Alguien que me ayude?
No puedo estar tan enferma, no puedo. Creo que tengo graves problemas, no puedo dejar de llorar y esto es lo único que me alivia ahora.
Lo que faltaba, soy bloggerdependiente. Que enferma Aldana, que enferma.
No quiero darte importancia, no TENGO que darte importancia. NO TENGO QUE DARTE IMPORTANCIA.
Hace rato VOS te fuiste de mi vida, elegiste irte. ¿Por qué te invito a entrar yo de nuevo?
Me hacés mal piba, me hacés mal.
A veces creo que te odio, pero seria darte importancia y yo NO DEBO DARTE IMPORTANCIA.
El agua apaga el fuego y al ardor, los años.
Amor se llama el juego,
en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño
Y cada vez peor. Y cada vez más rotos...
Y cada vez más tú
Y cada vez más yo
Sin rastro de nosotros.




Arte Sabina, arte.

martes, 8 de junio de 2010

Death and all his friends - Grey's anatomy

"Ya no me duele. El dolor se ha ido. Eso es malo ¿Verdad?
¿Puedes hacer algo por mí? ¿Puedes encontrar a Reed? Cuando esto acabe ¿Puedes encontrarla?
Yo siempre... Yo siempre estuve loco por ella. No creo que ella lo sepa.
¿Puedes buscarla y decirle que la amé? La amé mucho.
Y dile... dile que yo era un buen partido y se perdió a un tipo genial. Y dile que fui valiente, aunque me acobarde y empiece a llorar preguntando por mi madre en un minuto, miéntele y dile que morí valientemente ¿Si?
Dile que la amaba, la amaba muchísimo ¿No te vas a olvidar?"



Charles no sabía que Reed había sido la primera en morir
y que iba a estar esperándolo del otro lado.

domingo, 6 de junio de 2010

¿Por qué es tan difícil dejar algo atrás? Guardarlo en una caja negra dentro de mi pasado y que nada salga a flote de nuevo. Eso quisiera hacer, guardarte a vos y a todos los recuerdos, que hoy me lastiman.
Si fuera tan simple como cerrar los ojos, decirte adiós, y guardarte en esa caja donde no te pueda ver, ni escuchar y no poder sacarte nunca más de ahí, juro que lo haría.
Será verdad ese miedo?

sábado, 5 de junio de 2010

Yo no sé si tu, no sé si yo, seguiremos siendo como hoy. 
No sé si después de amanecer vamos a sentir la misma sed.
¿Para qué pensar y suponer? No preguntes cosas que no sé, yo no sé...
No sé donde vamos a parar, eso ya la piel nos lo dirá. 
¿Para qué jurar y prometer algo que no está en nuestro poder?
Yo no sé lo que es eterno, no me pidas algo que es del tiempo.
Yo no sé mañana, yo no sé mañana, si estaremos juntos, si se acaba el mundo.
Yo no sé si soy para ti, si serás para mí; si lleguemos amarnos o a odiarnos.
Yo no sé mañana, yo no sé mañana, quien va estar aquí.
De un café pasamos al sofá, de un botón a todo lo demás.
No pusimos reglas ni reloj, aquí estamos solos tu y yo.
Todo lo que ves es lo que soy, no me pidas mas de lo que doy.
Yo no sé mañana, yo no sé mañana…
Esta vida es igual que un libro, cada pagina es un día vivido. 
No tratemos de correr antes de andar, esta noche estamos vivos, 
solo este momento es realidad.
Yo no sé mañana, esta vida es una ruleta que gira sin parar.
Yo no sé mañana, yo no sé si tu, yo no se si yo... cómo sera el final...
Yo no sé mañana puede ser peor o puede ser mejor.
Yo no sé mañana; deja que el corazón decida, vida mía, lo que sentimos.
Yo no sé mañana; ahora lo que vivimos es algo realmente lindo.
¿Quién puede saber lo que pasara? Mañana no hay nada escrito.
Yo no sé, yo no sé mañana. 
Estamos solos tu y yo y los momentos hay que vivirlos; hay que vivirlos..
Yo no sé...

viernes, 4 de junio de 2010

las bolas por el piso

jueves, 3 de junio de 2010

Nada alcanza, nada. Ahora si voy a cruzar los brazos (aunque no creo que pueda)




Estoy demasiado cansada, demasiado,
y se van todos a re cagar.

miércoles, 2 de junio de 2010

Aunque todo el mundo me falle,
yo sé que vos vas a estar ahí.
Te amo Pa. Y


Nada es para siempre, definitivamente. Soy una ingenua con todas las letras

Archivo del blog