lunes, 6 de septiembre de 2010

Principio del día:
Empezó mal, como era de esperarse. Tristeza, nostalgia, muchas preguntas y más lágrimas que no pude soltar hasta el mediodía.
Lloré un poco, fue difícil porque no podía. Ese nudo en la garganta me siguió toda la tarde.
Nunca pensé que esa fecha podría darme ganas de llorar... Nunca pensé que podría llegar a tenerle miedo a su aproximación.

Final del día:
Son infinitas mis ganas de irme al carajo. Empeoró todo, por lo que veo...
Sinceramente, lo que menos necesito son broncas, enojos o discusiones. Contención, risas, eso me hace falta.
Me siento totalmente defraudada por todos, ya no sé en quién apoyarme y poder llorar sin verguenza.
Siempre tengo que poner la misma cara de pelotuda y las mismas sonrisas que sólo tapan lo mal que me siento.
No veo la hora que pase este mes que, lamentablemente, recién empieza.

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