miércoles, 27 de octubre de 2010

¿Por qué diré que me escondo, si nadie me quiere ver?
¿Será que no me preciso y de paso me aviso, para ya no correr?
Me fui pateando las piedras, con ganas de molestar...
Y no encontré ni un segundo, para explicarle al mundo que lo quiero matar...

Y mi cabeza se me enfrenta en una noche de solo pensar.
Y la alegría se me escapa y la agonía vuelve a dominar...
El corazón de algún sufrido me acompaña hasta la terminal.
Y me iré, para no verme más...

Estoy buscando refugio en manos de una pared
que ni siquiera me escucha y yo, fingiendo mi lucha,
engañándome otra vez...
Ya nada aquí me divierte, como solía ocurrir.
Voy persiguiendo mi risa, ella se fuga deprisa burlándose de mi.

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